Supervivencia, Fe y Música: La Historia de Rafael Rubiano
“Te queda un año de vida.” Esas palabras cambiaron para siempre la vida de Rafael Rubiano. Un hombre joven, lleno de sueños, que nunca imaginó que a sus 38 años tendría que enfrentarse a un cáncer cerebral de cuarto grado. Lo que parecía ser un dolor en el brazo se convirtió en la pesadilla que lo llevaría a enfrentar una cirugía de emergencia, donde los médicos le dieron pocas probabilidades de sobrevivir. A pesar de esto, la historia de Rafael está lejos de ser una tragedia; es un testimonio de fe, fuerza y superación.
El cáncer cerebral de cuarto grado, también conocido como glioblastoma multiforme (GBM)*, es uno de los tipos más agresivos de cáncer en el cerebro. Este tipo de tumor se origina en las células gliales (las células de soporte del cerebro) y se caracteriza por su rápido crecimiento y su tendencia a invadir otras áreas del cerebro de manera extensa. Es muy difícil de tratar debido a su agresividad y la forma en que se disemina, lo que hace que sea un cáncer con un pronóstico muy grave.
Mi esposa fue valiente
Rafael comenzó a sentir síntomas extraños mientras tocaba el piano, su gran pasión. “Sentí un calambre en el brazo izquierdo, pero no le presté atención”, cuenta. Sin embargo, la situación se agravó rápidamente. “Me olvidé de mi brazo, no podía hablar… Mi esposa me ayudó a ponerme el pijama, y me llevó de urgencias al hospital”. Tras varios exámenes, los médicos encontraron un sangrado cerebral, y de inmediato se le indicó una cirugía. “Me dijeron que no había esperanza”.
En ese momento, Rafael enfrentó lo que muchos temen: la muerte. Pero él no se rindió. Su familia, especialmente su esposa, se convirtió en su roca. “Mi esposa fue valiente, me cuidó, me ayudó a bañarme, vestir y hasta me cuidaba mientras estaba completamente inmovilizado”. En medio de este proceso doloroso, con un bebé de solo 5 meses, Rafael le pidió a Dios la oportunidad de seguir vivo: “Mi hijo pequeño no lo veré crecer…”, se lamentaba.
Después de 30 sesiones de radioterapia, que dejaron su cuerpo débil, Rafael sufrió un infarto pulmonar. A pesar de que los médicos pensaron que su cáncer había hecho metástasis, pronto se dieron cuenta de que el problema era otro. Sin embargo, la recuperación fue ardua. Se le dijo que no caminaría, que su vida nunca sería la misma. Pero la fe de Rafael y su dedicación a su familia lo mantuvieron luchando.
Declarado sobreviviente de cáncer
A pesar de ser declarado “caso terminal” por los médicos, Rafael vio cómo, poco a poco, su cuerpo fue sanando. Cinco años después, fue declarado sobreviviente de cáncer. Los médicos no podían creerlo, pero él tenía una explicación clara: “Dios me sanó, y mi vida es un milagro”.
Hoy en día, Rafael sigue adelante, no solo con la música, sino también con un profundo deseo de compartir su testimonio. “Cada día es un milagro. Agradezco cada respiro”, dice. Su familia, sus 3 hijos, y su esposa siguen siendo su mayor fortaleza. “Si no hubiera tenido una relación sólida con mi esposa, no hubiera sido posible sobrevivir a esto”.
Rafael ha convertido su dolor en inspiración. No solo enseña música, sino que también da clases de piano, guitarra, batería y otros instrumentos a personas de todas las edades, desde los más pequeños hasta personas de la tercera edad. Su pasión por la música no tiene límites, y sigue siendo un testimonio de cómo, con fe, todo es posible.
“Con Dios, todo es posible”, repite Rafael, mientras sigue tocando sus instrumentos y compartiendo su historia. Su vida es un claro recordatorio de que, incluso cuando todo parece perdido, la fe, el amor y la determinación pueden cambiar el destino.
Si quieres saber más sobre la increíble historia de Rafael y cómo él ha superado todo en su vida, o si deseas apoyarlo en su pasión por la música, puedes contactarlo al número 786-695-7241.
*En Latinoamérica, la incidencia de glioblastoma es de aproximadamente 3 a 5 casos por cada 100,000 personas al año. Esto puede variar ligeramente entre los diferentes países y regiones de la región. Estudios internacionales estiman que, en general, el glioblastoma representa aproximadamente el 50-60% de los tumores cerebrales malignos primarios en adultos.